INSTITUCIONALISME I ELECCIONS A LA UV
La próxima semana, y como ya es
tradición todos los noviembres en la Universitat de València, se
celebran elecciones para renovar a los y las representantes del
estudiantado en los diferentes órganos de toma de decisiones de la
UV: las Juntas de Facultad y al Claustro de la universidad. Con
motivo de estas elecciones, en el nuevo espacio autogestionado por
alumnxs en el campus de Blasco Ibañez denominado Ca L'Estudiantat,
se celebra el día 19 un debate que lleva por título
"Institucionalisme i Eleccions a la UV" en el que supongo
se pone a debate la participación en los órganos de toma de
decisiones de la UV. Aunque por razones de peso me será imposible
acudir, desearía poder expresar mi opinión para que quien quiera y
pueda leerla.
En primer lugar creo que el título
del debate ya lleva un posicionamiento inicial, ¿qué significa, o
qué entendemos por "institucionalismo"? En un primer
momento me fui a consultar al diccionario, no existe una definición
para este palabro. Cuando hablamos de institucionalismo en este
contexto, yo entiendo que se refiere a organizaciones o personas que
centran su actividad en las instituciones, y hablando más
llanamente, de sindicatos y movimientos que deciden presentarse a
espacios de representación del estudiantado. Ahora bien, el sesgo
está en que como no hay una definición para todxs de qué es ser
institucionalista, pues todos los que se presentan espacios de toma
de decisiones de la UV son institucionalistas. También podría
entenderse como institucionalista a quien se constituye como
asociación en la UV y aprovecha recursos y beneficios que la
universidad ofrece. Lo que a mí me parece evidente es que se usa el
término de forma peyorativa, aunque yo crea que nunca será
comparable una organización que centra su actividad en lo
institucional a aquella que sabe perfectamente para qué usa a las
instituciones, pero tanto da, todxs somos tachados de
institucionalistas, y se establece claramente una desigualdad
valorativa entre quienes lo hacen y quiénes no.
A pesar del sesgo del título del
debate sigo queriendo expresar mi opinión.
¿Por qué y para qué entiendo yo
que es relevante estar en los órganos de toma de decisiones y por
tanto que Acontracorrent (movimiento en el que milito) se presente a
las elecciones?
Antes de intentar responder la
pregunta debo de hacer dos matices. El primero es que no estar en los
órganos de toma de decisiones de una institución no significa no
participar de ella. Cada uno y una de nosotras por el hecho de estar
matriculados en la UV ya estamos participando y formando parte de la
institución, por tanto todxs somos institucionalistas y la única
manera de no serlo es no matricularse. Presentarme a un examen, ir a
sacar un libro de la biblioteca, ir a una tutoría a negociar con una
profesora, ser delegado/a o claustral son diferentes formas de
relacionarse con una institución de la que formamos parte. Es
difícil no ser institucionalista con este enfoque.
En segundo lugar, ¿se puede ser
antisistema participando del sistema? Definitivamente sí. Y esto es
un posicionamiento absolutamente personal. Critico la "democracia"
que actualmente gobierna la universidad como sistema caduco y
estamental que tiene más parecido con el medievo que con el siglo
XXI, en el que el estudiantado es a menudo tratado de forma
paternalista, se nos desprecia, humilla y se nos trata mucho más
como clientela que como miembrxs de una institución relevante como
debería ser la universidad. Estamos ante un modelo universitario
elitista, en el que ya solamente los hijos e hijas de casas "bien"
llegan y en el que las familias más precarias de la clase
trabajadora ya tienen vetado absolutamente el acceso o que
sencillamente representan una minoría irrisoria. El modelo de
enseñanza superior de nuestro Estado necesita ser revisado de arriba
abajo, deconstruido y reconstruido.
Dicho esto me centraré en el
debate:
Recursos, infraestructuras, voz y
apoyo. Cuatro razones claras y concisas de por qué si hay que estar
en los órganos de toma de decisiones y por lo tanto presentarse a
las elecciones.
Recursos. En nuestra lucha diaria
como estudiantes organizadxs por la construcción no solo de un
modelo universitario mejor, sino por la construcción de una sociedad
mejor en la que dedicamos cada día a desarrollar proyectos, crear
organización de base, hacer divulgación, movilización de masas y
movilización de conciencias, generar espacios de empoderamiento
personal, espacios de formación, espacios en los que aprendemos a
menudo mucho más de lo que las propias clases nos enseñan… en
todas estas luchas empleamos recursos. Todas aquellas acciones que
nos planteamos tras un análisis colectivo necesitan recursos para
poder llevarse adelante. De la participación en la institución de
la UVEG, de estar presentes en los órganos tenemos derecho a acceder
a recursos económicos con los que podemos financiar nuestra
actividad diaria. Tenemos derecho a esos dineros, esos dineros salen
de los bolsillos de trabajadores, muchas luchas han costado que las
organizaciones juveniles y estudiantiles podamos tener financiación
pública, ¿por qué vamos a renunciar pues a unos recursos que hacen
que podamos organizarnos más y mejor? Mientras estos dineros no
condicionen nuestros posicionamientos, opiniones y acciones, y no lo
hacen, no veo el problema. El Rector firma esas partidas y en cada
claustro hemos echado en cara al Rector las vergüenzas de la
universidad, pedido "la cabeza del rector" y boikoteado
actos de apertura, el dinero sigue llegando porque tenemos derecho a
él tanto como una joven estudiante hija de trabadores tiene derecho
a su beca. No hay que dar gracias a nadie, son nuestros derechos.
Infraestructuras. Estar en los
espacios de representación estudiantil te garantizar la
obligatoriedad de que la universidad tenga que ofrecer gratuitamente
infraestructura para desarrollar cualquier actividad que la
asociación decida. Yo creo que la universidad tendría que ofrecer
sus infraestructuras gratuitamente a las organizaciones
independientemente tengan o no representación, sean o no de la
universidad. La universidad tendría que estar de cara al pueblo, no
de espaldas al pueblo. Esta es la realidad que reprochamos cada día
a la dirección de la UVEG, nuestra universidad cobra a las
organizaciones que quieren hacer uso de sus infraestructuras; incluso
las bibliotecas son de exclusivo uso de la comunidad universitaria,
estoy muy en contra pero no por eso dejo de usar la biblioteca. Creo
que si la universidad está obligada a cedernos espacios cumpliendo
el requisito de tener representación estudiantil hay que aprovechar
esta condición. Gracias a esto hemos podido abrir las puertas de la
universidad a muchas organizaciones que quieren hacer actividades a
la comunidad universitaria y que solo puede hacerse si una
organización universitaria media.
Voz. Ciertamente, la voz es la
capacidad del estudiantado, el peso del estudiantado en los órganos
es irrelevante. Aun poniendo a todxs lxs representantes de
estudiantes de acuerdo no tenemos capacidad de condicionar decisiones
de las direcciones de facultades o de la propia universidad. Somos
obviados y nuestras intervenciones es las juntas y claustros no
pueden ser otras que las de patalear, humillar, denunciar, gritar,
transmitir mensaje. Es decir, no me siento un incoherente cuando
acudo a una reunión del claustro, pues sé que mi voto cuenta
prácticamente para nada, pero me subiré al estrado y le echaré en
cara al Rector que: dice defender la universidad pública pero que no
lo hace, que se tolera la entrada de nazis, que un número creciente
de compañeras se quedan fuera de la universidad por no poder pagar,
etc. No tiene efectividad real, cierto, pero si tiene importancia
simbólica. Y reconozco que no es el único espacio, cualquier lugar
y momento es adecuado para encontrar al rector y decirle todo esto a
la cara, seas quien seas, pero en este caso (tres veces al año)
sabemos que lo tenemos a mano para cantarle las cuarenta, aunque
nunca conteste.
Finalmente, el apoyo. Un día de
elecciones cada estudiante tiene la posibilidad de dar apoyo al
proyecto que crea conveniente, sabiendo que no da ni quita a nadie de
ningún poder, que aquí nadie anda cobrando nóminas. Sencillamente,
compañeros y compañeras que meten un papel en una urna y deciden
apoyar moralmente, simbólicamente y materialmente nuestra lucha u
otras. Para nosotras este apoyo una fuente de motivación y energía,
no imprescindible, pero sí muy importante.
Sé que cada uno de los argumentos
dados tiene su contestación a la contra. Para mí la virtud está en
saber centrar los objetivos de la lucha, saber priorizarlos, saber
que estar en los órganos tiene una serie de utilidades pero que mi
lucha diaria está en la organización, movilización, creación de
poder popular y que las instituciones son a menudo un instrumento
para la lucha. La virtud para mí está en no dar a las instituciones
una importancia mayor de la que tienen, que es poca, pero tampoco
renunciar a las utilidades que por derecho tenemos.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada