dissabte, 28 de juny del 2014

IU en la encrucijada

Escribe a diario tanta gente que da la impresión de que todo queda dicho y que resulta innecesario sentarse a escribir. Más aún si el tema a tratar es IU y nuestros “asuntos internos” cuando deberíamos estar dedicando nuestro tiempo a organizarnos como pueblo. Dedicarnos a los procesos colectivos de toma de conciencia y organización para afrontar de forma autónoma los problemas que tenemos como pueblo y descubrir cuáles son los objetivos de aquellas y aquellos que sencillamente no tenemos futuro, condenados a vivir con los papis, currar por 400 euros al mes, huir lejos en un avión o morirnos de asco en un parque sin nada que hacer en la vida. Estos son los verdaderos procesos que deberían estar captando toda nuestra atención y todas las horas que como activistas, militantes, cuadros, luchadoras (úsese el término que le haga sentir más cómodo) dedicamos a esta “batalla”.
No obstante, hoy voy a dedicar una hora a una reflexión interna por respeto a las muchas compañeras y compañeros que se reúnen esta mañana en el Consejo Político Federal (CPF) de IU, que no es más que el órgano donde se toman decisiones más importantes de IU .
Desde el 25 de Mayo de 2014, elecciones europeas, estamos viviendo un terremoto político a todos los niveles. Ese día no dejó indiferente a ninguna institución, organización política o persona. Por si lo creen ustedes necesario, yo creo que no, vuelvo a enumerar en síntesis que supuso aquella jornada electoral para la situación política de nuestro Estado. Una mezcla de ilusión y emoción pero, no obstante, también de una gran inquietud. De repente una organización recién irrumpida en el ámbito electoral saca más de un millón doscientos mil votos dándonos a IU y su militancia una dosis de realidad. Golpe que ya había sido anticipado por muchas y muchos.
Para abordar la actual situación considero que es fundamental que nos hagamos una pregunta: ¿Está siendo IU útil para la transformación de la sociedad? Mi generación necesita que este sistema cambie. No será un cambio hacia atrás, hacia un modelo socialdemócrata caduco, sino un cambio hacia adelante para conquistar nuestro futuro. Para esto no basta con obtener 25 diputados en el Congreso, debemos aspirar a obtener mayorías sociales e institucionales capaces de representar un poder con capacidad de trasformación real. Pasó el momento de las consignas, es el momento de prepararse para la acción. Necesitamos organizaciones donde las personas tomen partido construyendo una nueva realidad, donde se creen lazos comunitarios y nuevas formas de relacionarse. Necesitamos espacios educativos donde reproducir los valores de la solidaridad y la austeridad bien entendida frente al consumismo y el egoísmo que nos llevan hacia el abismo ecológico.
Del Consejo Político Federal (CPF) de mañana espero, en primer lugar, una reflexión seria y sistematizada de en qué punto se encuentra IU respecto a los objetivos que nos planteamos en Diciembre de 2011 y que la reflexión colectiva sea ambiciosa, que entienda que tenemos un problema con las caras visibles, con nuestra comunicación política y nuestros procesos internos. Pero también que quedarnos en estas tres cuestiones es quedarnos en la superficie y no ir a la raíz de los problemas. Porque claro que IU tiene problemas.
Un CPF que debería sentarse a localizar los puntos fuertes de IU. Claro que los tenemos, nuestro magnifico PROGRAMA, con contenido radical y ambicioso, trabajado, debatido, hasta el punto de tener compañeros discutiendo horas y horas sobre adónde va una coma u otra. Tenemos un CAPITAL HUMANO capaz de aportar la experiencia de la lucha y una acreditada capacidad de organización y trabajo. Tenemos una estructura ORGANIZATIVA estatal, autónoma y con una trayectoria de vida que garantiza que siempre habrá un espacio de izquierda dando la lucha contra los poderosos, sea en época de “vacas gordas” para la izquierda o de “vacas flacas”. Pues entre elección y elección hay que mantener la lucha. Tenemos un magnifico contacto diario y un trabajo eficaz y reconocido en los MOVIMIENTOS SOCIALES que lejos está de querer  protagonizar o hegemonizar y en el que nuestra militancia se sienta a trabajar codo con codo en luchas que sentimos muy nuestras. Tenemos trayectoria, memoria y perspectiva histórica. Sabemos de dónde venimos y esto es de una importancia radical, así como los valores y las IDEAS, que son un elemento central de este “intento de” movimiento político y social en el que estamos. Disponemos de recursos, de infraestructuras, canales comunicativos, capacidad analítica colectiva y un largo etcétera que motiva y justifica el “porqué en IU” que tantas veces nos plantean.

Quiero también un CPF que se siente a analizar claramente nuestros déficits, que no se conforme con achacar la situación a un mal cabeza de lista o a que no hiciéramos primarias, que también.  Me gustaría una reflexión colectiva que sistematizara todos los errores que cometemos y que les busque una raíz, que la hay. Porque hacemos campañas electorales con evidentes déficits de planificación  y evaluación, hechas por y para nosotras, que ya estamos convencidas. Un problema evidente de falta de planificación de intervenciones y de comunicación política en la que prima la improvisación (palabra que debería estar prohibida en una organización que se reivindica de izquierda radical) y el mensaje negativo por encima del positivo: somos las mejores “anti-PP”, me decía un amigo frustrándome un poco más. Un déficit de democracia interna gravísimo que no se soluciona con la simple celebración de primarias para elegir cabezas de listas (ojo, aplaudo la iniciativa) sino que hablamos de si en nuestros colectivos participa la gente o sencillamente los gobiernan entre 3 o 4, si tenemos idea de en qué espacios está trabajando nuestra militancia, si los espacios de toma de decisiones son útiles o se quedan en meras representaciones teatrales donde muchas personas van con su decisión tomada en el café previo anulando completamente la deliberación colectiva.
¿Cuántas decisiones se toman en función de nuestros equilibrios internos y no haciendo un análisis estratégico y objetivo de lo mejor para el momento de la sociedad y para el proyecto? Echo en falta estrategias y coordinación clara, al final la sensación que tiene uno es que somos mucha gente que dedica mucho tiempo y con muy buena formación, pero que por déficits organizativos tenemos resultados (no hablo únicamentede votos) que desmotivan. Para acabar con el problema más sangrante -ya no de esta organización, sino de esta sociedad en la que felizmente nos ha tocado vivir- nos encontramos con los clientelismos, amiguismos, corruptelas y lealtades absurdas que desmotivan a cualquiera y que desactivan la organización política. Éste me parece especialmente el cáncer de las organizaciones, no solo el de IU, y no me encontraran llegando a acuerdos con quienes usan estas herramientas antidemocráticas.
Me gustaría de este CPF que salieran soluciones y que se tomen decisiones que no pueden esperar porque, nos guste o no, estamos a 11 meses de unas elecciones municipales que deberían ser históricas y en las que el inmovilismo y estar paralizadas de terror solo nos llevarán a una desaparición que acabará con la posibilidad de cambiar este país, pues sin la gente de IU no va a cambiar y esto sería perder otra oportunidad. Soluciones que pasen por nuestro fuerte: ORGANIZACIÓN!
Metodologías, herramientas, análisis, sistematización, división del trabajo, planificación. Dejar de lado durante 18 meses las luchas internas (que no se equivoquen las provocan las contradicciones organizativas que tenemos, que no son pocas) y ponernos a pensar en GRANDE sobre el papel que tenemos que cumplir cuando se da la posibilidad real de que la izquierda transformadora de este país tome el poder institucional, que no es poco. Poner los recursos al servicio de los colectivos locales, formar y dar herramientas organizativas a las militancias, hacer mapas de militancias para saber dónde estamos, tener estrategias estatales claras, definir más y mejor nuestras estrategias comunicativas y APOSTAR DE VERDAD POR LAS ÁREAS. Organizar mejor nuestros recursos humanos y económicos, saber en qué espacios esta nuestra militancia, por qué y si es una cuestión por la que se ha de apostar colectivamente o cual ejército de Pancho Villa, solamente a quien le dé por ahí. Me gustaría que la división racional del trabajo fuera real, cosa que nos haría mucho más efectivos y tener un impacto mucho mayor en la realidad social. En definitiva ser espacios más atractivos y útiles para las personas que quieren participar en política, participar en espacios como IU, que son muchas. Y por último, si se saliera con una decisión clara de cómo intentar llegar a la confluencia, al encuentro de todas las personas y organizaciones de izquierda por abajo, en lo local, desde la humildad y probablemente olvidando siglas, esto ya sería un CPF digno de cerrar brindando. 
Para terminar, creo que difícilmente pueden equipos de trabajo que han tenido tiempo y oportunidad de llevar muchos de estos cambios que ya fueron asumidos en la pasada X asamblea pero que no han sabido llevar adelante puedan hacerlo ahora. Creo que, lejos de venganzas y ganas de cabezas rodando, hacen falta equipos de trabajo operativos para IU que puedan dedicar en exclusiva su tiempo a asumir estos importantes retos que menciono y otros que otras compañeras ponen encima de la mesa. No es cuestión de expulsar, humillar o despreciar el trabajo de las compañeras y compañeros que durante años y con esfuerzo han hecho lo que creían mejor para nuestra organización, sino asumir errores y subsanarlos desde el compañerismo y desde la opción de encontrarnos, pero dando la oportunidad a nuevos equipos de personas para ponerse a trabajar con ilusión para dar una respuesta que este a la altura de nuestra organización y de nuestra militancia.

Deseo compañeros y compañeras que se entienda el momento tan relevante que vivímos, tan excepcional y que demanda por tanto decisiones excepcionales.

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